De «Escolma de escultura» a «Plástica castrexa»: la actividad no cesa en el Museo Arqueolóxico de Ourense

Texto y fotografías: María Berini Pita da Veiga

«Plástica castrexa» es el título de la nueva exposición temporal del Museo Arqueolóxico Provincial de Ourense. Con su sede cerrada al público por unas obras de remodelación que superan ya los veinte años de duración, la actividad del museo, sin embargo, no ha cesado a pesar de la difícil coyuntura y para muestra esta interesantísima exposición sobre el mundo castrexo, inaugurada hace apenas una semana. Ubicada en un espacio cedido por Afundación en plena Plaza Mayor de la capital orensana, se podrá visitar hasta el 26 de febrero de 2023.

Cartel de la exposición

Fondos únicos en un espacio único: la historia del Museo Arquelóxico de Ourense

Comentaba hace poco en redes sociales que el Museo Arqueolóxico de Ourense, por la variedad y calidad de sus fondos, es uno de los más importantes de España en su género. Por otro lado, su sede, el antiguo Pazo do Bispo, es además la mejor muestra del románico civil en Galicia. Esta doble circunstancia lo convertirá, cuando finalicen las –eternas– obras de acondicionamiento, en una de las visitas imprescindibles en nuestra tierra.

El origen del museo nos traslada hasta los años 1844 y 1845. Es en estas fechas cuando nace en Ourense la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos, fruto de la iniciativa estatal del gobierno de Narváez. Esta primera comisión pone en funcionamiento la Biblioteca Provincial y el Museo de Pinturas, nutrido de libros y cuadros procedentes de los monasterios suprimidos por las desamortizaciones. La primera muestra al público tuvo lugar un 1 de octubre de 1845. A partir de este momento, los fondos irán poco a poco aumentando gracias, por ejemplo, a las contribuciones de Diputación y Estado.

Unas décadas después, en el año 1895, se produce la llamada refundación del museo. Por diversos motivos, la actividad de la Comisión había ido decayendo, pero en la década de 1880, la ciudad vive momentos de gran actividad y movimiento social –son los tiempos de Curros Enríquez, Lamas Carvajal, etc.–, que acabarán dando sus frutos. Reunida una Comisión de Monumentos totalmente renovada, en 1895 se acuerda unir una colección que pueda formar un verdadero Museo Provincial. Comienza así la vida activa del museo que conocemos hoy en día.

A partir de este momento, el devenir histórico del Museo Arqueolóxico se podría dividir en las siguientes etapas, haciendo un ejercicio de síntesis:

Desarrollo (1896-1927): hablamos de la época de Marcelo Macías o de la de las primeras excavaciones en, por ejemplo, San Cibrao de Las.

Incerteza, incendio y traslados (1928-1940): época en la que cabe lamentar la pérdida de la Biblioteca.

Búsqueda de un solar (1940-1960): tras varios intentos, se elige el Pazo do Bispo como sede, abriendo sus puertas en el año 1953.

Obras y consolidación (1960-1980): se producen en este momento grandes descubrimientos en el edificio, la institución se unirá al Patronato Nacional, y, a pesar de las obras, conseguirá volver a abrir al público durante algún tiempo.

Proyecto en marcha (1981-2000): durante estos años se ejecutan nuevas intervenciones para dar respuesta a nuevas necesidades –ejemplo: más laboratorios de trabajo–, que suponen dos años de cierre, pero también se consiguen abrir nuevas secciones –como la de Etnografía en Ribadavia–.

Retos del futuro (2000-actualidad): con un proyecto de remodelación sobre la mesa, su sede cierra al público, surgiendo así la necesidad de recanalizar una actividad museística que, en ningún caso, debería estar condenada a morir.

Plaza Mayor de Ourense: a la izquierda de la casa consistorial, el Pazo do Bispo

«Escolma de escultura»: una selección de sus mejores fondos

Diferentes actuaciones tratan de llenar esa falta de presencia pública de las colecciones del museo, ese vacío temporal que se prolonga desde hace tantos años por el cierre de su sede principal. Ejemplo de ello es «Escolma de escultura», una selección de los mejores fondos del Museo Arqueolóxico exhibidos al público de forma permanente en el antiguo convento de San Francisco.

El conjunto monástico de San Francisco fue construido en el primer tercio del siglo XIV. El anterior, destruido tras un incendio intencionado –eran frecuentes los enfrentamientos eclesiásticos–, estaba ubicado junto a las Casas del Deán, en Cima de Vila –hoy, Plaza del Corregidor–. En la actualidad, podemos observar gran parte del conjunto, a excepción de la iglesia, que fue trasladada piedra a piedra hasta su ubicación actual, en pleno Parque San Lázaro. Lo más valioso del antiguo monasterio es su claustro y sala capitular, joyas del gótico gallego, un impresionante conjunto escultórico, en el que sobresale la talla de los capiteles.

«Escolma de escultura», a pesar de su formato reducido, ofrece un verdadero paseo por la historia gracias a la calidad y variedad de las obras expuestas. En el catálogo de la muestra no faltan piezas:

– De la Edad del Bronce, como la estatua menhir de Vilar de Santos

– Del período castrexo, como el trisquel calado de Castromao o el guerrero de Armeá

– De época romana, como la tabla de hospitalidad de Castromao, pero también placas de cinturón, estatuas…

Altomedievales, como el ara de San Pedro de Rocas, el capitel y modillón de Vilanova dos Infantes o el relieve de la Adoración de los Magos de Castro Caldelas

– De estilo románico, como el capitel representando el Lavatorio de la Catedral de Ourense, pero también Vírgenes policromadas y Cristos esmaltados

– De estilo gótico, como el fuste de crucero del convento de San Francisco

– Del siglo XVI, como objetos litúrgicos, trípticos y esculturas, especialmente la Inmaculada de Juan de Juni

– Del siglo XVII, como el caballero orante de Santa María de Beade o los tableros del coro de Montederramo

– Y del siglo XVIII, esculturas como el Santiago peregrino o los tarros de botica monásticos, de Cerámica de Talavera

Claustro de San Francisco, joya del gótico gallego

Entrada a la exposición permanente

Una selección de las mejores piezas de sus fondos en «Escolma de escultura»

Una actividad que no cesa: «Plástica castrexa» y otras exposiciones temporales

En el reportaje dedicado al Parque Arqueolóxico da Cultura Castrexa (PACC) / Castro de San Cibrao de Las, quise hacer mención a la exposición temporal del Museo Arqueológico que en aquel momento se encontraba abierta al público dentro del Centro de Interpretación del PACC, titulada «Fondos pétreos». Y es que la actividad del museo, como ya señalaba más arriba, no ha cesado a pesar de esta especie de travesía por el desierto que arrastra desde hace dos décadas. Este 2022 también tuve el placer de participar en algunas de las actividades que ofertaban al público durante el Día Internacional de los Museos; en concreto, la destinada a enseñar los almacenes y el funcionamiento de los mismos en su sede del Edificio Santa María de Europa, donde se lleva a cabo la labor de conservación e investigación en estos años de mudanza forzosa.

Con esta variedad de actividades y exposiciones queda más que clara la intención del Museo Arqueolóxico: seguir manteniendo su labor de conservación e investigación, sin descuidar la tarea divulgadora y de servicio a la ciudadanía intrínseca a toda institución museística. Y este otoño nos sorprenden una vez más con la maravillosa exposición temporal «Plástica castrexa», la cual, como su propio nombre indica, tiene por objeto representar la faceta creativa de los habitantes de los castros, en un marco temporal que va desde el siglo I a. C. al siglo I de nuestra era y localizado geográficamente en el noroeste de la Península Ibérica.

Primera parte de la exposición

Compuesta por una gran variedad de piezas halladas en yacimientos de la provincia –Armeá, Castromao–, la muestra se encuentra repartida en dos plantas, como decíamos, dentro del espacio cedido por Afundación en su sede de la Plaza Mayor. No faltan en ella paneles explicativos, con información escrita pero también gráfica reproduciendo desde los motivos plásticos tallados en la piedra hasta la indumentaria de un guerrero; recursos audiovisuales, como un vídeo sobre la vida en los castros; y, por supuesto, la ficha individualizada con información sobre cada una de las piezas –datación, lugar del hallazgo, etc.–.

Planta baja de la exposición

El valor de «Plástica castrexa», a mi juicio, reside en la gran variedad tipológica de las piezas expuestas. Encontramos desde representaciones de guerreros hasta elementos arquitectónicos que embellecen las construcciones poblado, pasando por amuletos y otros objetos útiles dentro del cosmos castrexo, no sólo en un plano espiritual sino también en el día a día, desde un punto de vista práctico. Es, por lo tanto, un repaso global, muy completo, a la faceta creativa de este período, máxime teniendo en cuenta su dificultad de estudio.

Final de la exposición

Bibliografía

VVAA (2006). Museo Arqueolóxico de Ourense: una escolma de escultura. Ourense: Xunta de Galicia

Enlaces

Horarios e información básica de la muestra:

https://www.afundacion.org/es/agenda/evento/exposicion-a-plastica-castrexa.-museo-arqueoloxico-provincial-de-ourense

Ficha de la exposición:

https://museos.xunta.gal/es/exposicion/plastica-castrexa

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