As Burgas de Ourense: termalismo milenario

Texto y fotografías: María Berini Pita da Veiga

Aunque se dice que el destino es caprichoso, en ocasiones parece tomar decisiones con mucho tino. Después de años gritándole al mundo lo muchísimo que me gusta la ciudad de Ourense, me veo inevitablemente vinculada a ella durante al menos un tiempo, el suficiente como para que pueda publicar entradas donde recoja lo más interesante de su patrimonio. Escribí, hace ya varios años, en los humildes comienzos de este blog, una entrada muy sencilla donde narraba una pequeña excursión por la capital (click), pero en esta nueva publicación me centraré en las archiconocidas fuentes de As Burgas, símbolo inequívoco de la ciudad gallega.

Cartel de entrada al conjunto

La capital ourensana, y, en buena parte la provincia, es famosa por sus increíbles aguas termales, las cuales brotan de la tierra a altísimas temperaturas y llenas de propiedades, otra maravilla más de entre las que nos ofrece la naturaleza como si de magia se tratase. A pesar de que existen varios complejos termales en los alrededores de la ciudad (algunos muy reconocidos, como las Termas de Outariz o A Chavasqueira), en esta entrada me centraré en As Burgas, situadas en el casco histórico, zona de baño y yacimiento arqueológico a la vez, por ser éste conjunto el más genuino en la historia termal de la ciudad.

Caño da Burga de Abaixo

Cabe suponer que estas aguas, por su excepcionalidad y gran utilidad, fueron aprovechadas desde la Prehistoria. Sin embargo, la historia de Ourense, y, de manera paralela, la idea del Ourense termal, nace con la civilización romana, hace más de dos mil años. El puente romano y las fuentes de As Burgas son origen, raíz, de la capital gallega, a cuyo asentamiento se le vinculó la voz latina Auriense, término de significado muy discutido entre los expertos. Lo cierto es que las ricas minas de oro y sus excepcionales aguas calientes la convirtieron en un lugar de interés para el imperio romano.

Como ya he señalado antes, As Burgas hace referencia a un complejo situado en el casco histórico de la ciudad y compuesto por un centro interpretativo, un yacimiento arqueológico, la zona de baño y los jardines monumentales. Vayamos haciendo un recorrido por cada parte.

CONJUNTO DE AS BURGAS

Un buen punto para iniciar el recorrido y documentarse en la materia es el Centro de Interpretación de As Burgas. El acceso a este espacio expositivo se realiza por la Rúa do Vilar. Nada más entrar, unos paneles verticales recogen las causas que explican cómo y por qué emanan de la tierra este tipo de aguas, además de hacer referencia a las leyendas asociadas a este fenómeno natural.

Entrada del Centro de Interpretación de As Burgas por a Rúa do Vilar

Si queremos investigar sobre As Burgas una idea debe estar clara desde el comienzo: las fuentes termales de Ourense pueden estudiarse desde el punto de vista de la naturaleza (las causas geológicas, el proceso de ascenso o las propiedades de las aguas, por citar algunos ejemplos) y también desde un enfoque histórico (su utilidad social, las atribuciones religiosas que se les han dado, etc.).

Desde un punto de vista natural, tres causas explican por qué se calientan estas aguas procedentes de la lluvia, filtradas por las fracturas del terreno: el calor interno de la tierra, el calor que generan las fracturas más recientes y la desintegración de los isótopos radioactivos del granito. ¡Casi nada! Finalmente, el hecho de que emanen hasta la superficie de la tierra se debe a varias circunstancias, siendo la principal la energía que las eleva, formada gracias a los gases atrapados, la propia temperatura y la diferencia de presión entre las profundidades y la superficie.

Y si analizamos As Burgas desde un enfoque histórico, lo cierto es que a este tipo de fuentes se le ha atribuido significado religioso (tanto en el imperio romano como bajo la perspectiva del cristianismo), pero también han tenido utilidad social, higiénica y de ocio.

Panel explicativo en el Centro de Interpretación

Procesada toda esta información, entendemos que este centro interpretativo de As Burgas cuente con una sala dedicada a su función como casa de baños en el contexto romano, y otra donde se explica, desde un punto de vista técnico, a través de qué medios se aprovechaban estas aguas.

Como decía, en la primera sala se nos explica con claridad como la existencia de estas aguas termales se atribuyeron a una divinidad indígena, llamada Revve Anabaraego. Prueba de ellos son las aras votivas que se han encontrado en las inmediaciones del centro, dedicadas a esta figura divina. Las que podemos observar en la sala son reproducciones de las originales, depositadas en el Museo Arqueológico de Ourense. También se muestra una reproducción del famoso y curiosísimo camafeo de pasta vítrea que representa el baño de la diosa Afrodita. Es interesante detenerse también en el panel de esta sale donde, a través de un mapa, nos detalla otros puntos interesantes de la historia del termalismo en la provincia de Ourense.

Sala 1 en el Centro de Interpretación de As Burgas

La segunda sala del Centro de Interpretación de As Burgas muestra al visitante una reproducción del hipocausto,una construcción de origen helena que los romanos continuaron utilizando para sacarle partido a las aguas termales. Su función era servir de sistema de calefacción a los pisos superiores, ya que el calor ascendía y a través del suelo, podía ser repartido por toda la estancia.

Reproducción de un hipocausto en la sala 2 del Centro de Interpretación de As Burgas

Si salimos del edificio por la puerta trasera, estaremos ya dentro de la zona arqueológica del complejo de As Burgas (abierto al público en un horario mucho más amplio y con otros acceso independientes si no queremos empezar el recorrido en el Centro de Interpretación). El yacimiento se divide en dos zonas: la zona A y la zona B.

Zona arqueológica

La zona A está formada por una piscina termal romana que pertenecía a una casa de baños de tipo religioso. Resulta muy interesante por sus niveles estratigráficos. Para el que no lo sepa, la arqueología marca diferentes niveles para diferenciar las etapas en la construcción y datar su antigüedad. El proceso consiste, básicamente, en ir fechando cada capa superpuesta de la tierra. Conforme vas bajando, los vestigios son, por lógica, más antiguos. En unas de las paredes de este yacimiento, están señalados los niveles estatigráficos para que el visitante los diferencie con claridad.

Del mismo modo, gracias a dos paneles explicativos, se pueden identificar las partes de la piscina y saber a qué época pertenecen. Se conserva el muro de la primitiva (siglo I d.C.), su reforma posterior incorporando el hipocausto, y también las modificaciones de la Edad Media. Por tanto, se puede apreciar su evolución y de ahí lo importante de este yacimiento. En él fueron encontradas las aras votivas a Revve y el camafeo del que hablaba anteriormente.

Estatigrafía señalizada
Antigua piscina termal
Parte primitiva
Columnata
Hipocausto en la piscina
Parte medieval

La zona B del yacimiento aportó nueva información sobre la historia de estas fuentes. Con los vestigios encontrados en esta zona y los hallados en el colegio colindante (colegio San José, las Josefinas) se puso de manifiesto que este complejo termal también tuvo uso higiénico, social y de ocio entre los siglos I y II d.C. En este tipo de construcciones los romanos contaban con varios espacios: vestuario, sala de baños calientes, un espacio con calefacción moderada y la sala del baño frío. También podían formar parte de este conjunto una piscina al aire libre o salas de masajes y unciones.

Zona arqueológica B. Baños recreativos

La historia de la fuentes de As Burgas no termina con la caída del imperio romano. Incluso en la Edad Media se siguieron utilizando. Su existencia ininterrumpida hasta la actualidad queda constatada gracias a fuentes documentales que las mencionas (Archivo de Ourense). Su uso se diversificó, pues lo aprovecharon desde artesanos de los gremios para elaborar sus productos, hasta los peregrinos en sus descansos camino de Santiago de Compostela (por Ourense pasa la famosa ruta Vía de la Plata u otros caminos como el Sanabrés). La idea de balneario que manejamos en la actualidad nace en tiempos contemporáneos: en el siglo XIX y XX se diseñaron varios proyectos de zona termal, aunque no todos llegaron a ejecutarse.

Burga de abaixo y jardines

El conjunto de As Burgas lo completan la zona de baño y los jardines. Dadas las circunstancias de pandemia por coronavirus, no están en funcionamiento (os adjunto fotos en plena actividad y en el estado actual). Muy importante es detenerse en las dos fuentes que emanan las aguas, en las que el visitante puede (¡con mucho cuidado porque quema!) probar las aguas con sus manos.

Zona de baño paralizada y vestuarios
Zona de baño en funcionamiento *Fotografía Turismo de Ourense*

Ambas fuentes son muy diferentes. La de mayor tamaño, con una finalidad claramente monumental y decorativa, es neoclásica y fue construida en el siglo XIX. Se le conoce como “Burga de Abaixo” y cuenta con dos chorros de aguas que miran a los primeros jardines públicos que tuvo la ciudad. La más pequeña, conocida como “Burga de Arriba”, está situada a los pies del yacimiento arqueológico, en la entrada a la zona de baño, y es la más antigua (siglo XVII). De arquitectura popular, desde mi punto de vista es tan bella o más que la otra, precisamente por esta naturaleza. Ofrece también dos canales de agua.

Burga de abaixo
Burga de arriba

Parece increíble, casi algo fantástico, que de la tierra emane en As Burgas un caudal de 300 litros por minuto a más de 60 grados. Vale la pena acercarse a la ciudad para conocer esta maravilla de la naturaleza, que explica parte de la historia de esta ciudad.

Caudal y temperatura en placa explicativa

En mi retirada hacia la estación de tren, atravesé el río Miño por el Puente Romano, conocido como A Ponte Vella (siglo I d. C.), otros símbolo importantísimo de la ciudad, de su origen y de su historia, a pesar de que pocos elementos constructivos sobreviven de época romana. Una buena despedida después de una jornada disfrutando del termalismo romano de Ourense, muy vivo todavía en la actualidad.

Puente romano de Ourense sobre el río Miño

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