«Emilia Pardo Bazán: el reto de la modernidad». Exposición por el Centenario en la Biblioteca Nacional de España

Texto y fotografías: María Berini Pita da Veiga

Del 9 de junio al 26 de septiembre, la Biblioteca Nacional de España (BNE), situada en Madrid, nos ofrece una gran exposición retrospectiva sobre la escritora coruñesa Emilia Pardo Bazán, enmarcada en el año del centenario de su fallecimiento.

La muestra está situada en un escenario único y verdaderamente adecuado para este fin. Construido en la segunda mitad del siglo XIX, bajo el nombre de Palacio de Bibliotecas y Museos, la hoy sede del BNE y del Museo Arqueológico Nacional siempre estuvo destinada a fines culturales. Pero no sólo el edificio cuenta con un valor especial. Creo que ubicar la exposición en la sede de esta institución, sede de incunables y manuscritos, salvaguarda de todos los ejemplares publicados en España, espacio expositivo, académico e investigador, entre otras muchas funciones, es el mejor homenaje que se le puede hacer a una mujer como doña Emilia, tremendamente polifacética en su papel de escritora e intelectual, representante de todos los valores de una insignia como la BNE. Podéis consultar un resumen de su historia, sede y funciones siguiente este enlace (click)

La exposición, titulada «Emilia Pardo Bazán. El reto de la modernidad» está comisariada por la catedrática Isabel Burdiel –autora de una excelente biografía sobre la escritora, editada por Taurus; una maravilla que leí el año pasado y cuya lectura recuerdo como una experiencia maravillosa de aprendizaje y disfrute–. No resulta nada fácil resumir la vida de un personaje tan activo y prolífico como doña Emilia, pero creo que realmente han conseguido que recorrer la exposición sea acercarse a la vida y la obra de esta autora, tocando todos los puntos sensibles de las mismas. No sólo el hilo conductor y la síntesis de la muestra es excelente, sino que la selección de todas las piezas que forman parte de ella es igualmente acertada. Nunca había visto reunidos en un mismo espacio expositivo los manuscritos, primeras ediciones, cuadros, objetos personales, referencias de prensa o fotografías que configuran de manera tan significativa el perfil biográfico de Pardo Bazán. Muchos de ellos han sido aportados por la Real Academia Galega y la Casa-Museo de Emilia Pardo Bazán en A Coruña.

¡Cuántas ganas de visitarla y qué grandes expectativas tenía yo puestas en esta exposición! Después de haber visitado el año pasado, en el mismo escenario, la muestra conmemorativa del centenario Pérez Galdós, ya me imaginaba por dónde irían los tiros; sabía que no podía defraudarme esta exposición y no lo hizo. Recorramos juntos los diferentes espacios y apartados de «Emilia Pardo Bazán. El reto de la modernidad».

La exposición comienza con un apartado titulado «La construcción de Emilia Pardo Bazán (1851-1880)», dedicado a su infancia y juventud en su A Coruña natal, así como la especial importancia que tuvo en su desarrollo personal la figura de sus padres, don José Pardo Bazán y doña Amalia de la Rúa. Nada hubiese sucedido de la misma forma sin la influencia que su familia tuvo en su particular instrucción y educación, pues contó siempre con el apoyo y la dedicación de sus padres, verdaderamente convencidos de la importancia de que su hija desarrollase sus capacidades al máximo. Es una sección en la que encontraremos fotografías familiares, retratos de sus padres, sus primeros manuscritos, objetos personales, referencias a su ciudad de nacimiento y a su matrimonio con don José Quiroga. Gracias a todo ello, apreciaremos cuál fue el caldo de cultivo de su posterior inclinación hacia las letras y sus primeros horizontes en este campo.

«Tres acontecimientos importantes en mi vida se siguieron muy de cerca: me vestí de largo, me casé y estalló la Revolución de Septiembre de 1968»

Emilia Pardo Bazán, Apuntes autobiográficos, 1886.

En el segundo apartado, «La consagración y sus fantasmas (1880-1890)» la muestra se hace eco de una década muy importante en la vida de doña Emilia. Fueron 10 años en los que introdujo el debate naturalista en España, publicó sus novelas más célebres –como «Los Pazos de Ulloa»– y comenzaron las primeras críticas –duras burlas, en algunos casos– por el hecho de ser escritora profesional y mujer. Nos situamos en los años de consolidación de su carrera profesional. Un empeño personal suyo, el hacer de la escritura su medio de vida, que a partir de este momento no tiene marcha atrás, y que gracias al apoyo de su familia, continuará ganando posiciones en un contexto social poco proclive a que las mujeres participen de la vida cultural e intelectual.

«Los Pazos me han parecido la mejor novela de la Pardo, con capítulos de una belleza indiscutible (…)»


Carta de José María de Pereda a Benito Pérez Galdós, 9 de noviembre de 1887

Continúa la exposición con un tercer apartado titulado «Del amor, la literatura y el feminismo (1880-1890)». Referido a la misma década, en este caso el foco se sitúa en un aspecto más personal y también sociológico. La muestra analiza, una vez que se produce la separación matrimonial entre doña Emilia y José Quiroga, su compromiso feminista –cada vez más presente en sus escritos, e incluso novelas– así como su participación, en aumento, en los círculos intelectuales de Madrid, donde fija su residencia. Sinsabores como el rechazo de la Academia Española no conseguirán frenar su actividad profesional.

«Yo no soy redentora, predicadora ni emancipadora. Pero siempre que al alcance de mi mano, en mi esfera de acción, sin comprometer una buena causa con ridiculeces, pueda reivindicar algún derecho para esta categoría de parias y sudras a que estamos relegadas, lo haré, lo haré, lo haré»


Carta de Emilia Pardo Bazán a Leopoldo Alas, Clarín, 15 de marzo de 1889

Un hecho crucial en la biografía de doña Emilia, la muerte de su padre en 1890, da paso a una nueva etapa en su vida, reflejada en la sección «La heredera del padre. Dueña de sí». El apoyo de su padre, como ya hemos señalado, fue crucial en su carrera, por lo que el fallecimiento de don José Pardo Bazán supuso un duro golpe para la escritora. La herencia de su progenitor le permitió continuar con su labor profesional, y gracias a estas rentas, invierte en dos grandes proyectos personales: una revista, «Nuevo Teatro Crítico», y la editorial «Biblioteca de la mujer».

«V. sabe bien lo que era para mí el padre que he perdido, el mejor de los amigos, el más leal de los consejeros y el apoyo de todos los momentos.»


Carta de Emilia Pardo Bazán a Benito Pérez Galdós. La Coruña, 29 de marzo de 1890

Una actitud singular en el conjunto de su carrera pone de manifiesto la personalidad y la altura de miras de doña Emilia. Sabemos que el desastre del 98 fue un revulviso para la sociedad española y, en el ámbito de la intelectualidad, supuso un cambio de etapa importante. Pardo Bazán no se mantuvo al margen del devenir de nuestro país, tal y como podemos ver en el siguiente apartado de la exposición, «Regeneracionismo y Modernismo (1898-1921». A lo largo de esta extensa sección, podemos ver como la escritora coruñesa no da por finalizada su carrera profesional una vez mueren las corrientes realistas y naturalistas, y, amoldándose a los tiempos modernos, publica innovadoras novelas como «La Quimera». Se exponen en este espacio interesantes retratos al óleo, los tres de sus hijos, otro retrato de Joaquín Vaamonde –artista que inspiró al protagonista de «La Quimera», Silvio Lago–, así como el sensacional retrato de doña Amalia de la Rúa, firmado por Joaquín Sorolla. Observaremos también este apartado ejemplos de lo polifacética que fue la escritora coruñesa, quien durante estos años se atrevió con la novela policíaca –«La gota de sangre» y «Selva», pioneras en Europa– o ensayos culinarios.

[…] Adelantó la cabeza y allí la vio, sentada, mejor aprisionada, contenida, rebosada en el gran sillón de mimbre, una vieja señora. […] allí, allí, envuelta por su mágica rueda, se descubría, al fin, una sombra: real, tangible –audible– doña Emilia Pardo Bazán

Vicente Aleixandre, “Doña Emilia Pardo Bazán, en el balneario”.
Los encuentros, Madrid, 1958
[Balneario de Mondariz, verano de 1920]

Continúa la exposición con «Meirás». Este apartado está dedicado, cómo no, al hoy Pazo de Meirás –Las Torres, como prefería llamarle ella–. Esta propiedad rural heredada de su familia significó mucho en la vida de doña Emilia. Allí permanecía largas temporadas disfrutando, a la par, de descansos e infatigables jornadas de trabajo. De estilo neorromántico, emulando los antiguos pazos gallegos, fue la fantasía y el sueño hecho realidad de la escritora el querer transformarlo en una residencia familiar construida a su gusto, donde también instaló su despacho profesional y una gran biblioteca. A su muerte, la propiedad no pudo continuar vinculada a la figura de doña Emilia, ya que sus herederos la vendieron, acabando en manos de la familia Franco.

Casi a punto de finalizar este recorrido, un breve apartado hace referencia a sus últimos años de vida: «Los años irrevocables. El final de la vida». Emilia Pardo Bazán cosechó importantes éxitos y reconocimientos al final de su carrera profesional, aunque no pudo evitar que se le considerase una figura de épocas pasadas. Falleció en Madrid, ciudad donde residió gran parte de su vida y en la que participó muy vívidamente, el 12 de mayo de 1921.

Punto y final de la exposición es el apartado «Epílogo. Los usos de Emilia Pardo Bazán». A su muerte, la figura de Pardo Bazán no tuvo la proyección que cabría esperar de una figura tan sensacional como la suya. Ciertamente relegada en la historia de la Literatura Española, en las últimas décadas, por fin y muy merecidamente, es considerada una de las grandes escritoras europeas de su tiempo. La evolución de este reconocimiento, desde su muerte hasta la actualidad, es el objeto de esta última sección.

Al terminar, en la pequeña librería de la BNE podéis haceros con un ejemplar del catálogo de la exposición «Emilia Pardo Bazán. El reto de la modernidad», o aprovechar para comprar cualquiera de sus obras, ya que tienen a la venta todos los títulos publicados por la escritora coruñesa –ni habitual ni posible en una librería, de no ser por las circunstancias–.

Amantes de la literatura, admiradores de Pardo Bazán, historiadores, feministas… no podéis dejar de visitar esta exposición durante el verano. En el último trimestre del año se trasladará al Kiosko Alfonso de A Coruña.

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